
Me puse a leer por enésima vez el relato
"Los hijos no esperan" que escribió mi cuñada en su blog y terminé llorando como siempre. Me di cuenta que a veces sí las hago esperar a mis nenas. Quiero que duerman media hora mas a la mañana asi yo aprovecho, que no hagan ruido a la siesta (cuando logro tener una siesta), que hagan silencio si estoy viendo esa peli que quería ver o que me dejen chatear en la compu tranquila y no me revoloteen alrededor (Luli). Y a veces cuando no lo logro me enojo... ¿Porque me enojo? ¿Porque son niños y hacen lo que realmente quieren? ¿Poque no saben NO HACER RUIDO cuando juegan? ¿Porque cantan a cuatro voces esa canción taaaan linda que le enseño la seño en el cole cuando yo necesito silencio? ¿Me enojo porque son reales?
Mis nenas crecen, las veo cada dia mas grandes y a veces me parece que me perdi de algo. No me quiero perder mas nada. No quiero ver mas a Luli llorar por los rincones diciendome ¿cuando volvemos mami?. No solo los hijos no esperan, la vida misma no te espera. Por eso cuando me preguntan porque quiero estar allá les contesto a todos que porque mis nenas quieren crecer allá, embarrarse hasta la frente, arrastrarse con sus mascotas, correr por el patio con sus primas, escuchar el cuento en la falda de sus abuelas, juntarse con toda la familia de vez en cuando... y estar en casa.
Espero haberles transmitido lo que deseamos desde aca.
Hasta Pronto!!!